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jueves, 2 de julio de 2009

Alan es el antisistema



Estaba leyendo el mamotreto de Alan, cuando la radio anuncia la liberación de la rata de León Alegría. Paralelamente en Chumbivilcas, una multitud enardecida impide trasladar al comisario a la ciudad del Cusco, ya que lo consideran responsable de la muerte de un campesino. Arrojo el texto del presidente. Qué sentido tienen las palabras del mofletudo cuando la realidad lo dice todo. Hace tres años que el apra gobierna para los ricos y para enriquecerse, y de espaldas a los ciudadanos. Las demandas sociales están embalsadas y el gobierno se desmorona día a día, sin que la clase política se percate. La escena oficial es una opereta. Todo es de mentira. Desde el gabinete y el pobre diablo de Simón oficiando de bombero sin manguera, hasta el parlamento convertido otra vez en un nido de tránsfugas y vendidos. Basta ver la cara de Aldo Estrada o a la guasona de la Cabanillas..

Si el apra es el sistema, todo el Perú se ha vuelto antisistema: Bagua y la selva, La Oroya, Andahuaylas, Canchis, Puno, los transportistas, ahora Chumbivilcas. La próxima semana se avecina una tormenta contra el presidente. Sí señor García. Estamos hartos de este anti-sistema donde campea el extremismo neoliberal y la soberbia bipolar. Ya no le creemos ni lo que escribe en Expreso, al mando de una gavilla de delincuentes. Hasta El Comercio lo shoteó de sus páginas por inepto y por sofista. La única guerra fría es la que usted está enfilando contra el pueblo. El único complot internacional contra la democracia está en su cabeza anacrónica y maníaca. La polarización a la que usted nos empuja será su tumba política. No son cincuenta mil peruanos los que están contra usted sino el 80 por ciento de la ciudadanía. Lea bien las encuestas en su desvarío. A este paso sólo el grupo Colina, Giampietri y cuatro empresarios mercantilistas serán seducidos por sus ideas fijas, su pensamiento único y excluyente. ¿Sabe qué? El Perú lo está comenzando a odiar, lo cual es malo, por incompetente, mentiroso y sanguinario. Igual que a Fujimori en el 2000. Él también decía: O yo o el desastre. El poder que todo lo envilece, no le dejaba percibir que él era el desastre, la egomanía siempre ciega.

Usted ha deslegitimado este simulacro de democracia. Cada día que pasa nos va convenciendo más de que este sistema es una buena mierda, que este modelo económico solo se puede imponer a punta de matar indios y suspender a la verdadera oposición, de enfrentar a peruanos contra peruanos. Este sistema neolib que solo beneficia a unos pocos, exige mancharse de sangre de pobres como ayer en Chumbivilcas, y ensuciar toda institucionalidad. En suma, este país no se merece tanta mediocridad y vileza, tanto antisistema encarnado en usted y en su podrido partido.

domingo, 23 de noviembre de 2008

La farsa de Apec: hablando en chino

Cuadro de Enrique Polanco


Mientras el gordo Alan se desgañitaba en la cumbre de APEC, dándole hurras al capitalismo y brindando por la derrota de la crisis mundial, el Citigroup agonizaba. La disociación entre discurso y realidad no podía ser más profunda. Alan hablando en un mandarín que los intérpretes no entendían, es quizá la metáfora más elocuente del evento. Pero no era el único. Todos hablaban en chino, incluido el magullado Bush que pedía a gritos menos proteccionismo y mas libre mercado, cuando los proteccionistas son los yanquis, y las economías mundiales se derrumban tras 30 años de fundamentalismo neoliberal.

Esa profunda fisura entre las palabras y los hechos, impregnó todo el evento. La cumbre que debió ser una fiesta neoliberal terminó siendo casi el velorio de una ideología. En Apec no habia nada que celebrar. Era patético ver a Bush ya de salida, hilvanar un discurso que se caía a pedazos como Wall Street. Un tufillo despótico oriental vinculaba al sultán de Brunei, al presidente chino, a Alan y a los miembros de la Confiep. Frente a la carencia de propuestas el disparate puro animó el bunker del pentagonito: cien mil millones de dólares de inversión directa, la crisis mundial está en los cerebros de los pesimistas, la voluntad empresarial lo mueve todo. El mundo se está cayendo y este exclusivo cénaculo de empresarios baila con anteojeras en su propio funeral y con Alan a la cabeza.

¿Resultados? Ninguno a la vista. Las economías de la APEC repitieron de paporreta las conclusiones del G-20, y prometieron inversiones imposibles, un libre comercio inexistente, préstamos sin futuro y cooperaciones de papel. Toda una farsa para ocultar los fríos dígitos de la realidad

Definitivamente APEC, copada por una jauría de empresarios neoliberales de la cuenca del Pacífico, ha perdido el rumbo, y aferrados a sus viejos dogmas creen que pueden seguir engañándonos con las mismas recetas que nos condujeron a la hecatombe económica. Anacrónicas proclamas vacías de contenido, ideas huecas, lugares comunes, la misma jerigonza insulsa y perversa de los ricos de la tierra, asumida como propia por politicos y empresarios sin imaginación y sin escrúpulos. Y en medio de toda esta opulencia y dispendio de portaviones y limusinas dobles, de hoteles y barreras que hacían de Lima una ciudad sitiada por los poderosos, una inesperada yuca. Un TLC con china entre gallos y medianoche, discutido por cuatro pendejos entre cuatro paredes, para enriquecerse a costa de los treinta millones de peruanos. Guaneros de mierda...


Nota.- Reconocimiento especial merecen los empresarios de Gamarra que le pararon el macho a la ministra Conterno y expulsaron del Parque Cánepa a ese mamarracho de gente llamado Jack Ma, cuyo único valor es haberse forrado los bolsillos vendiendo por internet. Qué nivel. ¿No tenemos otros valores, acaso?

martes, 19 de febrero de 2008

Las provincias se desbordan


A los empresarios teelecé, a los apristas carné y a los campesinos con el pié

Alan García se queja y llama vándalos a los activistas del paro agrario, declara el estado de emergencia en 9 provincias, militariza la lucha social, arremete contra los maestros y la inteligencia con una ley del tercio superior, quiere rematar la selva, subastar el Cusco, regalar el gas, apropiarse del estado, figuretear en la APEC, abrirse de piernas a los chilenos, todo al mismo tiempo, como si un febril estado maníaco, lo hubiera atacado luego de enterarse de que el Perú creció 8.99 en el 2007. Cálmese señor presidente, tome su litio y acompáñelo con un triptanol en la noche. Y una vez calmado mire hacia adentro como si estuviera en un diván. Recuerde. Usted fue elegido con las justicias y casi por azar en el 2006, como daño colateral del fenómeno Humala. Nadie lo puso en Palacio, ni por su oratoria, ni por su sonrisa, ni por sus dotes (nulas) de estadista, sino porque era el único que podía comandar en ese momento la resistencia frente a las hordas humalistas. (Para la burguesía limeña la irrupcion de los indios y provincianos en la política sigue siendo una pesadilla colonial). Es decir, usted está en el sillón Pizarro por una suerte de suma cero, de antivoto, de miedo atávico al factor étnico. En esas condiciones cualquier estadista inteligente busca consensos, se acerca a las mayorías excluidas, levanta un programa de unidad policlasista, un acuerdo nacional. Más aún teniendo una economía presuntamente boyante. Pero en lugar de hacer todo eso, que era lo lógico, -una suerte de continuación de la transición democrática que Toledo había abandonado-, se alquila de cuerpo y alma a la derecha, el empresariado, a la secta neoliberal que ocupa masónicamente los resortes claves de la conducción del estado, y realiza el derrotado programa de Lourdes y la derecha.

Una vez mas se da un extraño fenómeno. La gente vota por el cambio pero las cosas siguen iguales. Fujimori fue el primero en zurrarse en las promesas. Alan ha aprendido la lección. Prometió el oro y el moro y ahora gobierna para una costra plutocrática, una estrecha franja social de grandes propietarios aliados al capital extranjero que quieren levantarse el pais entero, a costa de las provincias, de los campesinos, y de las clases medias y populares.

Esta costra plutocrática, esta nueva oligarquía, no tiene patria. Está aconchabada al capital chileno y quiere venderle hasta el último recurso natural para medrar parasitariamente de esta asociación. La errática política exterior dirigida por Joselo expresa los obstusos intereses de su clase. Se presenta el diferendo marítimo a la Corte de la Haya, solo por la presión de los grupos nacionalistas de la cancillería, y se es incapaz de defender nuestra soberanía con coherencia, por la estúpida política exterior iniciada por Alan García. Fruto de ello será la firma y ratificación de los convenios marítimos de 1952 y 1954 por parte de Ecuador y Chile, cuando se reunan Rafael Correa y Michelle Bachelet el 12 de marzo en Santiago.

Es hora de cambiar esa absoluta sumisión a la declinante administracion Bush, y de replantear la estéril alianza con la encapsulada Colombia. Es tiempo de estrechar vínculos con Argentina, que parece no existir para Joselo, así como con Brasil y Bolivia. Ganarse a Bolivia y no seguir insistiendo en la denigración de Chavez que no conduce a nada porque Venezuela es más bien parte de la cuenca del Caribe.
Alan se está arrinconando como Goñi Sánchez de Losada y está polarizando el ambiente político. Gobernar sólo para uno de cada cinco peruanos tiene peligros inmensos para la estabilidad institucional del país. y para el futuro de la democracia. Son millones de peruanos que pugnan por repartir de otra manera la riqueza nacional, mínimos derechos sociales y ciudadanos, educación, salud, y que están dispuestos a pugnar indistintamente por la legalidad o el levantamiento, que ora busca expresiones políticas como Humala, ora recurre a la barricada y al corte de carreteras.

El Perú de los pobres, de los excluidos y las provincias está harto de Alan García, del cenáculo neoliberal, y de la costra plutocrática que siguen manejando el Perú como si fuera su encomienda, su hacienda, su plantación. Después no se quejen si explota, si se fractura el régimen político. ¿O es que la democracia es solo una falaz ficción, incumplida tenazmente, exprimida de sus esencias por esa cuerda de funcionarios del capital, que gobierno tras gobierno, sigue manejando los hilos del poder, y que cada cinco años saca la piñata y los payasos?

jueves, 7 de febrero de 2008

EMPACHADOS DE NEOLIBERALISMO



Estamos hartos de que quieran vender el patrimonio cultural del Cusco.


Estamos hartos de que quieran venderle nuestro gas a los chilenos.


Estamos hartos de que Alan pretenda vender la selva a Dionisio Romero.


Estamos hartos del libre mercado que solo beneficia a los tiburones.


Estamos hartos de las mineras que contaminan las tierras de los pobres.


Estamos hartos de que se gobierne solo para los ricos.


Estamos hartos de los tratados de libre comercio.


Estamos hartos de que el dólar siga bajando y el pelotudo del gordo carranza no haga nada.


Estamos hartos de la mediocridad de los apristas, estamos hartos de los hijos de puta de toda laya, estamos hartos de que la educacion sea una mierda, la salud sea una mierda y la reconstrucción de Ica sea una mierda.


Estamos hartos de que nos sigan sacando plata en la av Faucett favoreciendo a los allegados del hijo de puta del Alex Kouri.


Estamos hartos de las asquerosidades de Nakasaki y del alzheimer de su patrocinado.


Estamos hartos de las mentiras de El Comercio, canal N y canal 4.


Estamos hartos de la cumbre de la Apec, y del gorila de Giampietri.


Estamos hartos de casi todos los medios de comunicación con excepción de La Primera.


Estamos hartos de la bellaca de Mercedes Araoz, su cara de bulldog y la monserga de que no hagan holas que se va el turismo.


Estamos hartos de la otra chancha apellidada Zavala y su patriotismo cero a la hora de defender a Telefónica.


Estamos hartos del capital especulativo. Estamos hartos de la inversion extranjera que no deja nada y se lleva todo.


Estamos hartos de que los impuestos solo sean para la clase media y los pobres. Estamos hartos de las concesiones y las privatizaciones. Estamos hartos de que se siga regalando la plata de todos los peruanos a las grandes empresas.


Estamos hartos del pusilánime canciller que no quiere mandar delegaciones al extranjero a explicar el diferendo marítimo con Chile. Estamos hartos de que Joselo y Alan nos alejen de nuestros verdaderos aliados sudamericanos: Argentina, Bolivia, Brasil y Venezuela.


Estamos hartos del pensamiento estúpido, racista y antipatria de Aldito Mariátegui.


Estamos hartos del Instituto Peruano de Economía, de las autoridades del BCR y de las AFPs.


Estamos hartos de los economistas que solo quieren venderle el pais a los chilenos, estamos hartos de Ripley, Saga, Tottus y Wong. Estamos hartos de Bullard, el jijuna de Fritz Dubois, la Cayetana Aljovin, y la forma en que se están tirando la fortuna del idiota de Pancho Tudela.


Estamos hartos de la persecución contra Toledo y Humala.


Estamos hartos de que se ningunée a las regiones.


Estamos hartos de Benedicto 16, los curas pedófilos y que pa' concha Cipriani pretenda dirigir nuestra moral.


Estamos hartos de Rey Rey, el Opus Gay y la Sociedad de Pesquería que arrasan con nuestro mar.


Estamos hartos de la incompetencia y brutalidad de la doctora Drácula en el plano de la cultura.


Estamos hartos de que el tetudo de Castañeda siga jugando al muertito y levantándose el municipio de Lima. Estamos hartos de que nos hagan pasar revisiones tecnicas por las huevas.


En fin, estamos hartos de que el chancho Alan nos gobierne.


Solo queremos PATRIA, carajo.

jueves, 11 de octubre de 2007

ayer tuve una pesadilla: Fujimori salvaba a Alan


Me quedé dormido viendo la televisión y tuve un sueño, mejor dicho una pesadilla. Soñé que un roedor volvía a ser presidente. Pero que en lugar de la rata amarilla gobernaba un ronsoco rosáceo, mofletudo y patiflaco. La organización delictiva de inspiración japonesa, denominada yucaza, otra vez se apoderaba del país entero, ahora en alianza con lo más podrido del apra.
En mi sueño el presidente le hacía cheverengue a sus electores. La estafa política estaba consumada: En lugar de cambio responsable, un regreso irresponsable a la peor época de la historia del Perú. Como en 1988 nuevamente inflación, mentiras y mil hurtos. (No se preocupen, ahorita Aldo Mariátegui inventa otro sendero para estar como hace 20 años).
En medio de mi pesadilla, el obeso y alucinado presidente, con su yo demente a cuestas, cumple el destino fatal de ser siempre el prócer de la desgracia, el adalid de la caída. Después de recibir un país en relativa bonanza, su falta de escrúpulos y talento, nos ha puesto de nuevo al borde del abismo. En mi paseo por el horror onírico, vuelven las inflaciones galopantes. El modelo neoliberal fracasa. Es incapaz de frenar el alza de los precios, y la caída del dólar. A pesar de todos los esfuerzos de Carranza y los economistas mononeuronales de mercado, las exportaciones pierden competitividad, quiebran miles de empresas y se hunde la agroexportación. Encima se firma el TLC, y la balanza de pagos comienza a hacer agua por todos lados. Claro, si hasta el papel higiénico que consumimos es made in usa. Alan lanza un alarido y grita: tráiganme la cabeza de Lucho Carranza. Pero ya es muy tarde. De la prosperidad toledista ya no queda nada. La efímera riqueza ha terminado en un puñado de empresas y empresarios sin patria. Lo que chorrea ahora es la pobreza
El dólar bajo y la especulación nos llevan a una conmoción económica, política y social. Hay que intervenir y que el BCR fije la tasa de cambio en 3.20, dice Kuczinski. La economía es pura ficción creída. Dice esto y unos guachimanes del Instituto Peruano de Economía se lo llevan al paredón. El mercado lo decide todo, claman. A mi también me van a fusilar. Quiero despertar y no puedo. Intento salirme pero es imposible. Estoy en el llamado sueño delta. Todo es como una neblina.
Recupero la fase REM. Nada de la bonanza ni del boom minero llegó a los más pobres y olvidados del Perú. Se queman dólares en lugar de construir hospitales, escuelas, fábricas, carreteras, y redes de comunicación. Se entregan los mejores yacimientos a grandes empresas con regímenes tributarios de excepción. Al Perú nadie lo para, de expoliar.
El 35 por ciento del canon minero que debería servir para erradicar la pobreza se reparte alegremente, sin orden ni concierto a las familias de la localidad vecina. Se trata de comprar a las poblaciones afectadas por la contaminación. En lugar de atender las carencias en salud, educación, vivienda, se quiere convertir a las comunidades en masa sumisa y manipulable. La riqueza como dádiva, como vil servidumbre, el mendigo arrodillado ante el oro. Otra vez el estado empírico del que hablaba Basadre incapaz de invertir productivamente. Qué horror. Me imagino las millones de cajas de cerveza que se venderán en las punas.
Los damnificados del sur pifian cada vez que se aparece por allí Julio Favre, que sabe de pollos pero nada de reconstrucción. Jorge Alfaro, el director ejecutivo hace lo imposible para echar a andar ese elefante epiléptico y parapléjico llamado Forsur. ¿Se han puesto a pensar si la lógica de la empresa tiene algo que hacer con la lógica de un organismo de reconstrucción? ¿maximizamos la utilidad o hacemos una planificación estratégica de contenido social? Entretanto los pericotes y perezosos de la administración aprista esperan agazapados.
Logro escapar no sé cómo de la guardia de seguridad que rodea a Favre y sigo en los brazos de Morfeo. Un servicio de inteligencia chicha dirigido por Mantilla y Giampietri, al que se suman secuaces fujimoristas, inicia una guerra non sancta contra los opositores. Trapos sucios, denuncias falsas, sico-sociales de espanto, sólo faltan las vírgenes lloronas. También hurgan debajo de las alcobas. A la exacerbada libido de Toledo le siembran putillas en el camino, que luego parten al extranjero a disfrutar de los pagos por sus cuerpos. Un Estado que más parece baja policía se va apoderando de la vida privada de sus ciudadanos. Los teléfonos son intervenidos, y el reglaje convertido en cosa de todos los días.
No señores, no podemos volver a esos aciagos veinte años que soportamos, me digo en una ligera duermevela que me provoca un acceso de lucidez. 1980-2000 se lee en un cartel de neón. Recuerdo que durante esos cuatro lustros casi desaparecemos como país, de la mano de Alan y de Fujimori.
El soberbio ronsoco tiene un quemante rabo de paja que echa chispas. En su prontuario hay latrocinios (dólar muc. mirage, tren electrico) y matanzas (El Frontón y Lurigancho), que acaban de ser nuevamente puestas sobre el tapete por la Corte Interamericana de Derechos Humanos. La rata japonesa quiere salir de su encierro a cualquier precio y librarse de los juicios de La Cantuta y Barrios Altos. Se juega todas sus cartas.
Grupos paramilitares salen a destrozar el monumento a los inocentes de la guerra interna. Después se enfrentan a los grupos defensores de los derechos humanos ante una policía que se muestra imperturbable. El congreso es un nido de tránsfugas blindados que tienen la expresión torva de gustavo espinoza, torres descaro, álvaro gutierrez y aldo estrada (no merecen las mayúsculas).
La popularidad de Alan se derrumba. A nivel nacional, sólo uno de cada 5 peruanos está contento con él. Alva Castro el ministro de interior que ha sido descubierto cutreando con los altos mandos policiales, en licitaciones amañadas con empresas fantasmas, es lo más odiado del régimen. El fujimorismo sin embargo lo salva de la censura en la hora nona. Justifican todo en nombre de la pendeja gobernabilidad. Días más tarde el ministro de salud, el inepto que compraba raciones para los damnificados del sur a 38 soles, dizque sin saber, también es salvado por la espuria campana del fujimorismo.
Despierto sobresaltado. Voy corriendo a coger el periódico y lo abro. No se trata de una pesadilla, de un mal sueño. Es la realidad monda y lironda. La ceguera de Alan, y su alianza bastarda con el fujimorismo, a la que se sumaron la confiep, y el opus dei. Todos ellos nos ha conducido a este callejón sin salida. Mierda o dignidad.
García posee la misma mentalidad enferma que Haya. Con tal de alimentar su maníaca vanidad, es capaz de traicionar todos los idearios, aliarse con los peores enemigos, degradar su inteligencia que no es mucha (a diferencia de Victor Raúl), y venderse a quien le garantice aplausos, aunque sean de play back.
No vale la pena seguir despierto, pienso. Me vuelvo a echar en la cama con mi wawasana y un diazepán entre los dientes. Seguiré durmiendo. Dormiré pase lo que pase, así tenga que contar a las ovejas apristas engañadas por Alan. Una extraña somnolencia me sumerge en las sorprendentes aguas de la premonición.
Ha llegado la hora de que Fujimori le cobre los favores al apra. Alan está en el despeñadero. Las provincias se van levantando, los mineros, los maestros, la CGTP, en fin toda la gente decente de este país mira indignada la política convertida en albañal. Las ratas libres han capturado esa amplia laguna de oxidación que es el Estado. Las presiones en el poder judicial son inmundas. Recusan a los jueces que deberían juzgar a Fujimori y el tremendo Robinson González, el hijo putativo del vocal Rodriguez Medrano, lo termina trasladando a una clínica particular.
Vitocho declara que Fujimori ha muerto, pero no es verdad. La bubónica no mata a las ratas, sólo la trasmiten. Fuji estaba de parranda empacando sus videos. Se ha asilado en la embajada japonesa. Primer favor devuelto.
Alan saca a los tanques. Mantilla es nombrado ministro de Interior. Humala es deportado. Alva Castro es designado ministro de economía. Nadie más acepta el encargo. El canciller García Belaúnde renuncia porque no ha presentado la documentación cartográfica exigida por el Tribunal de La Haya. Directamente desde Chile es traído Tudela para hacerse cargo de Torre Tagle. La Bachelet (cada vez que la veo quiero más a Allende), intenta ganarse alguito de mar y de tierra aprovechando la crisis peruana.
Se privatiza El Peruano y se le encarga a Aldo Mariátegui la dirección. Se lotiza la reserva del Candamo, donde Pluspetrol comienza sus periódicos derrames. Los campesinos del Huallaga abandonan el maíz amarillo, y extienden sus campos de coca. No a la erradicación. Una revuelta de los cocaleros es reprimida a sangre y fuego. Se exacerban los ánimos. Montesinos escapa de la base naval y anuda su alianza con Giampietri. La abogada Estela Valdivia es nombrada ministra de justicia y Blanca Nélida Colan es indultada. Alan se retira de la jurisdicción de la Corte de San José de Costa Rica, porque los crímenes de lesa humanidad nunca prescriben.
Se le condonan las deudas a Delgado Parker, se le perdonan impuestos a Baruch Ibcher y a los Agois. Se le restringe la publicidad a El Comercio para que no publique las encuestas de Apoyo. Solamente el hermanón puede navegar libremente en el espectro de su microcosmos mental.
Viene una comisión de la OEA, la Corte Interamericana sale en defensa de los familiares de los 500 muertos en represiones contra los alzamientos provincianos que gritan "chau Alan, constituyente ya". Algo falla. Claro hermano, esta constitución es una farsa. Los ricos tienen siempre la sartén por el mango.
Cipriani sale a defender a fujimori y a alan. Nada de venganza ni de enconos, pregona. Seguidamente excomulga a los huelguistas que piden una constituyente y saca al señor de los milagros.
El presidente Alan de Losada, perdonen el lapsus, Alan Garcia viaja con destino a Colombia. Desde el avión acaba de renunciar por fax. Entre los pasajeros del Boeing 727, que casi fue vendido por una bicoca, lleva a Alberto Fujimori. Favor con favor se paga.
Giampietri y la Mendoza del Solar, pugnan por ocupar el cargo dejado por Alan. El pueblo les exige su renuncia inmediata con bolsas de basura arrojadas contra sus fortificadas viviendas. El gordo Andrade es nombrado presidente del gobierno de transición.
Agotado después de tanto dormir y medio aletargado vago por la habitación. Prendo la computadora y encuentro una cita de Martin Luther King en mi agenda de internet. Sí, ésa misma que arrancó los derechos civiles para los negros norteamericanos hace más de cuarenta años. Durante la gran marcha sobre Washington el predicador tuvo un sueño: "Sueño con el día en que esta nación se levante para vivir de acuerdo con su creencia en la verdad y en la igualdad ante la ley".

viernes, 21 de septiembre de 2007

La extradición de Fujimori: Derrota de Alan García

Le llegó la hora

El japonés que se hizo pasar por peruano, que mintió, robó y asesinó impunemente durante los diez años que gobernó el país con el apoyo de empresarios, militares y el Opus Dei está en camino. Esta noche seguramente atravesará esposado el paso fronterizo de Chacalluta, y con su regreso la política nacional tendrá un brusco cambio de giro, un punto de quiebre de 180 grados.

Lo primero que salta a la vista es que toda la actual política de alianzas se desmoronará rápidamente en los próximos días. El neofujimorismo aprista, delineado, concebido y llevado a la práctica por Alan García ha sufrido un feroz golpe. La intención del alanismo de llenar el espacio político derechista, a través del contubernio entre el apra, la Confiep, los remanentes orgánicos del fujimontesinismo y los medios de comunicación está rumbo al fracaso. Hoy el eje de la confrontación ya no será más, neoliberales versus demócratas y nacionalistas, sino una decisiva batalla entre la gente decente versus los intereses espurios de los grupos de poder económico y político. A no ser que la derecha corrupta y más cavernaria opte por un golpe institucional y destroce lo poco que queda de la democracia, liberando o absolviendo a la rata japonesa.

Esta tentación está presente en los Cáceres Sayán, los Favre, los Giampietris, los Ciprianis, los Rey Rey. Ya la oscura Keiko y ese abogado con apellido de bomba atómica (o casi) lo dijeron. Harán todo lo posible para sacarlo de entrerrejas coimándose a jueces, policías, políticos y celadores. Y a través de los medios que controlan limpiarán la imagen del japonés hablándonos maravillas de las privatizaciones y de su lucha contra el terrorismo. Por último le favorecerán una entrada secreta por la puerta falsa de la embajada japonesa.

Si yo estuviera en el extenso pellejo de Alan, le recomendaría que no insistiera en esa nausebunda alianza con el fujimorismo. Se puede seguir abonando el camino para un estallido popular, bastante sensibilizado ya por la corrupción, la ineficiencia, el abuso, la mentira y la falta de chorreo. Terminará además doblemente enlodado para la historia, ahora como socio y cómplice del presidente más asqueroso de nuestra historia.

El problema es que Alan García es de la misma laya que Fujimori, números más, números menos. Permitió el accionar de grupos paramilitares, asesinó presos rendidos y campesinos inocentes, robó ingentes sumas nunca investigadas escudándose en la prescripción, corrompió los poderes del estado y destrozó las instituciones nacionales. Hoy ya vemos cómo los militantes de su partido se están levantando el Perú en peso a propósito de la ayuda para el terremoto del sur. El latrocinio como divisa.

Hay que reconocerlo, ésta es también la hora de Montesinos. Si pudiera introducirme en su tenebrosa conciencia, dios me libre, le recomendaría que no volviera a anudar su sociedad con Fujimori. Luego de cinco años de sumirse en el silencio, hoy deberá administrar sus palabras y todo lo que sabe. Si quiere guardar las esperanzas de morir fuera de la base naval, deberá sacudirse de esa relación siamesa que lo encumbró y lo trajo abajo. Porque a decir verdad, si Fujimori es condenado a más de quince años de prisión, la figura de arequipeño se empequeñecerá –hasta desaparecer en los pantanos de la historia- ante la paroxística perfidia del japonés.

A partir de ahora se desarrollará un partido aparte entre estas dos ratas, un duelo de polendas entre dos egos de espanto, para ventilar sus culpas. Fujimori, que duda cabe repartirá excrementos con cucharita, bajo la consigna de “todos somos inmundos”, y en el país de los inmundos el astuto es rey.

Pero también la historia está llena de imponderables y más aún cuando se trata de una gresca de maleantes. Amenazas, escapes, y hasta asesinatos. Debemos estar preparados. Dime con quien anduviste y te diré quién eres.

A la gente de buena voluntad solo nos queda salir a la calle, debatir y convencer, y no dejarnos humillar por el escarnio y la mentira. El juzgamiento de Fujimori no es un problema jurídico. Es un asunto político, pero sobre todo ético. Y estaremos vigilantes. Si no, qué país le vamos a legar a nuestros nietos.

lunes, 20 de agosto de 2007

Rafael Rey y "expreso" son unas ratas

En medio del dolor de cientos de miles de peruanos, esa basura periodística fujimorista llamada Expreso y el opus dei de Rafael Rey pretenden ganarse alguito denunciando etiquetas de Chávez y Ollanta en las donaciones, hechas burdamente con photoshop en la imprenta del diario de marras. Qué hijos de puta. Rafael Rey además denunció que las ONGS no llevan ayuda y solo se dedican a defender terroristas. Un verdadero malparido. Todo para ocultar la inoperancia del régimen aprista y del propio Alan García que minimizó el desastre la misma noche del infausto miércoles 15.
Las réplicas políticas del terremoto del sur peruano parecen ser más fuertes que los movimientos telúricos que prosiguen luego del cataclismo del sur. El Apra y sus socios ultraderechistas ven que el colapso del precario estado peruano se avecina y se llevará a esta clase política a la tumba. El terremoto no hace sino acelerar la descomposición del régimen y el estado. El pueblo, damnificado por el neoliberalismo y el terremoto no aguantará mucho. Una situación revolucionaria es inminente. Pero no es hora de hacer política sino de ayudar. Por eso felicito a los jóvenes del Perú que llegaron a la zona de la tragedia más rapido que los apristas, a los ciudadanos de a pie que siguen donando víveres y dinero.

lunes, 16 de julio de 2007

CARTA A ALAN GARCIA



Frente a la escena mundial, José Saramago ha dicho: “no existe ninguna democracia, no hay ninguna democracia, esto no es una democracia (…) Vivimos en un sistema plutocrático, donde las corporaciones industriales y financieras son las que gobiernan el mundo y nosotros estamos condicionados por todo eso y lo único que podemos hacer es quitar un gobierno y poner otro.”


Parafraseando a Saramago podemos decir que en el Perú no hay una democracia. Vivimos en un sistema plutocrático, y son las grandes empresas, los bancos, las mineras, los que dirigen desde puestos claves los destinos del país, a través de sus funcionarios neoliberales y gracias a la constitución fujimorista.


Alan García, estás viejo y quieres pasar piola. Crees que la mejor forma de concluir tu mandato es hipotecarte al discurso de los ricos. Estás equivocado. Así lo único que conseguirás es erigirte en un Piérola al revés, ya que este segundo periodo parece ser peor que el anterior. Triste destino. Tu narcisismo, tu inmerecida sobreestimación te impiden ver el rumbo de las cosas.


Ya nada es como antes, presidente. Es peor. Si tu anterior gobierno fue una tragedia, éste es una farsa. Los golpes a tu ego han dejado huellas profundas, enormes frustraciones, que te llevan a insultar al maestro de a pie, al huelguista, al comunero que reclama una carretera, al cocalero. Alan, no seas intonso, date cuenta que tienes a todas las provincias levantadas, a más de la mitad de los limeños en contra, que solo uno de cada cinco peruanos te acepta. Cambia tu política de alianzas. Si no buscas consensos te van a derrocar o vas a tener que matar 200 indios como Sánchez de Losada, para que finalmente también te saquen de palacio. Si sigues por este camino, no llegas a diciembre. No mates indios, Alan. Quedarás pésimo para la historia. Basadre se avergonzaría de ti.


Tú, el chico del eguren de Barranco que quiso ser el mejor orador y el mejor presidente de la historia, ¿matando indios y cholos y pueblo, igual que Sanchez Cerro mataba apristas en Trujillo? No, Alan. Los buenos políticos saben hacer cambios de timón. Si quieres conservarte en el poder dile a la confiep que su programa es inviable, que hay que subir los sueldos, que se necesita una economía de guerra para sacar a la pobreza a la mitad de la población peruana. Que el estado debe ser árbitro entre las clases. Que las sobreganancias de las empresas tienen que ser redistribuidas. Que viva la inversión pero sin contaminar, sin hacer oligopolio, sin salarios de hambre. Digo estas cosas con convicción pero sin esperanzas. Seguramente a esta carta se la llevará el viento y tú no oirás consejos, te aislarás en tu corte versallesca, mientras los pobres ocuparán las calles y alamedas, las fábricas y minas, y cortarán carreteras pidiendo tu cabeza y una asamblea constituyente.
Atentamente, Rodrigo Núñez Carvallo