
Si el apra es el sistema, todo el Perú se ha vuelto antisistema: Bagua y la selva, La Oroya, Andahuaylas, Canchis, Puno, los transportistas, ahora Chumbivilcas. La próxima semana se avecina una tormenta contra el presidente. Sí señor García. Estamos hartos de este anti-sistema donde campea el extremismo neoliberal y la soberbia bipolar. Ya no le creemos ni lo que escribe en Expreso, al mando de una gavilla de delincuentes. Hasta El Comercio lo shoteó de sus páginas por inepto y por sofista. La única guerra fría es la que usted está enfilando contra el pueblo. El único complot internacional contra la democracia está en su cabeza anacrónica y maníaca. La polarización a la que usted nos empuja será su tumba política. No son cincuenta mil peruanos los que están contra usted sino el 80 por ciento de la ciudadanía. Lea bien las encuestas en su desvarío. A este paso sólo el grupo Colina, Giampietri y cuatro empresarios mercantilistas serán seducidos por sus ideas fijas, su pensamiento único y excluyente. ¿Sabe qué? El Perú lo está comenzando a odiar, lo cual es malo, por incompetente, mentiroso y sanguinario. Igual que a Fujimori en el 2000. Él también decía: O yo o el desastre. El poder que todo lo envilece, no le dejaba percibir que él era el desastre, la egomanía siempre ciega.
Usted ha deslegitimado este simulacro de democracia. Cada día que pasa nos va convenciendo más de que este sistema es una buena mierda, que este modelo económico solo se puede imponer a punta de matar indios y suspender a la verdadera oposición, de enfrentar a peruanos contra peruanos. Este sistema neolib que solo beneficia a unos pocos, exige mancharse de sangre de pobres como ayer en Chumbivilcas, y ensuciar toda institucionalidad. En suma, este país no se merece tanta mediocridad y vileza, tanto antisistema encarnado en usted y en su podrido partido.





